
Acero inoxidable
Se recicla ampliamente y tiene alta demanda.
Aleación de hierro, cromo y níquel, resistente a la oxidación.
Usos:
Cocinas, industria alimentaria
Medicina (instrumental quirúrgico)
Construcción
El acero inoxidable es una aleación de hierro que contiene un mínimo del 10,5 % de cromo, lo que le proporciona una alta resistencia a la corrosión y la oxidación. A menudo incluye otros elementos como níquel, molibdeno o manganeso, que mejoran sus propiedades mecánicas y químicas. Esta resistencia lo hace ideal para aplicaciones donde el metal está expuesto a humedad, productos químicos o temperaturas extremas.
Existen varios tipos de acero inoxidable, como el austenítico, el más común y usado en utensilios de cocina, medicina e industria alimentaria; el ferrítico, más económico y menos resistente; y el martensítico, utilizado en herramientas y cuchillería.
Gracias a su durabilidad, higiene y bajo mantenimiento, el acero inoxidable se emplea en construcción, automoción, ingeniería, arquitectura, equipos médicos, electrodomésticos y plantas industriales. Además, es 100 % reciclable, lo que lo hace valioso en el mercado de chatarra.
En el comercio internacional o gestión de residuos, el acero inoxidable puede clasificarse como material reciclable o residuo metálico, según su estado. Su transporte y recuperación están regulados por normativas medioambientales si procede de fuentes de desecho, lo que requiere, en algunos casos, autorizaciones previas para su movimiento o tratamiento.




